Mezclar harina, sal y azúcar en un cuenco. Disolver la levadura en el agua templada, añadirla y mezclar 2 minutos hasta que no queden partes secas.
Tapar y reposar 10 minutos. Amasar el aceite; después amasar 1 minuto tres o cuatro veces, dejando reposar 10 minutos entre amasados. La masa quedará lisa y elástica.
Aceitar ligeramente el cuenco, tapar y dejar levar 60–90 minutos a temperatura ambiente, hasta que doble aproximadamente su volumen.
Aplastar con cuidado sobre una superficie ligeramente enharinada, dividir en cuatro y formar óvalos planos.
Enjuagar las anillas con agua fría y secarlas muy bien con papel de cocina. Las anillas húmedas salpican en el aceite caliente y no quedan crujientes.
Calentar el aceite en una olla alta y pesada a 180 °C. Llenar la olla como máximo hasta la mitad. Sin termómetro, un cubito de pan debe dorarse en unos 30 segundos.
Poner harina y sal en un plato hondo. Rebozar las anillas por tandas y sacudir el exceso.
Con pinzas, introducir las anillas con cuidado en dos o tres tandas y freír 1 1/2–2 minutos hasta que estén doradas claras.
Si se parte de bacalao salado, desalarlo 24–48 horas en la nevera cambiando el agua varias veces. Para esta receta usar únicamente bacalao totalmente desalado.
Calentar el aceite en una sartén antiadherente a fuego medio. Pochar la cebolla y el pimiento con una pizca de sal 10–12 minutos, hasta que estén tiernos y dulces sin dorarse.
Añadir el bacalao y el perejil y calentar 2 minutos. Si el bacalao está húmedo, dejar la mezcla un minuto más sin tapar para evaporar el exceso de agua.
Precalentar el horno a 220 °C. Preparar cuatro cazuelitas aptas para horno o una fuente mediana.
Freír los dados de patata con 1 cucharada de aceite a fuego medio durante 8–10 minutos, hasta que estén tiernos. Retirar y reservar.
Calentar el resto del aceite. Pochar la cebolla y el ajo 3 minutos hasta que estén transparentes. Añadir el tomate y cocer sin tapar 5 minutos, hasta que espese ligeramente.
Incorporar los guisantes, el pimiento y las patatas, salar y cocinar suavemente 5 minutos.
Sacar el jamón de la nevera 15 minutos antes de servir. Preparar el pan y los tomates sobre una superficie limpia.
Lavar y partir los tomates; rallarlos por la parte gruesa sobre un cuenco, sujetando la piel para desecharla. Mezclar con la sal y la mitad del aceite.
Tostar el pan 2–3 minutos en tostadora, sartén seca o grill hasta que quede dorado.
Pelar las patatas y cortarlas en láminas de 3 mm. Cortar la cebolla en tiras finas y el chorizo en rodajas finas.
Calentar el aceite en una sartén de 24 cm a fuego medio. Añadir patatas y cebolla y cocinar suavemente 15–18 minutos, dándoles la vuelta con cuidado, hasta que estén tiernas sin dorarse demasiado.
Añadir el chorizo los últimos 3 minutos. Escurrir todo en un colador y reservar 2 cucharadas de aceite.
Batir brevemente los huevos con la sal en un cuenco grande.